top of page

NUESTRA HISTORIA

Cuando Alenka llegó a nuestra casa, destruyó nuestro jardín, pero llenó nuestra familia de ese amor incondicional que sólo una mascota es capaz de dar.

Cuando ella se fue, dejó un gran vacío, pero abrió el camino para que ninguna mascota , bajo ninguna circunstancia sea despedida sin dignidad.

Este es el rostro del amor y la ternura para acompañarnos, el rostro de la alegría para distraernos con sus juegos y de la lealtad y la fiereza para protegernos. 

Este es el rostro de quien abrió la puerta para iniciar este servicio con amor y respeto, para despedir a esos seres extraordinarios que nos dan tanto, esperando nada a cambio.

Este es el rostro de Alenka, quien vive por siempre a través de su legado.

Huntter.png
bottom of page